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Los ciberataques no sólo afectan a las empresas.


La conexión de equipos en hogares o el llamado Internet de las Cosas, hacen posible que los hackers ataquen también los router de dispositivoss, tales como televisores, cafeteras o juguetes conectados a Internet.

Con el Internet de las Cosas en desarrollo, muchos de los hogares cuentan con aparatos o equipos conectados a la red en forma automática. La empresa de seguridad informática Avast advirtió este jueves sobre posibles ataques contra aparatos electrodomésticos, llevados a cabo por piratas que atacan los router de los domicilios, una amenaza que cada día es mayor para los usuarios.

Los ejecutivos de Avast indicaron que cuando se es afectado, no queda más que botar el router e instalar un nuevo dispositivo. Esto es considerado un ataque enorme, ya que  cada vez más consumidores usan aparatos conectados a Internet, como televisores,  sistemas de audio, máquinas de café o juguetes, que son muy vulnerables a ciberataques.

Avast cuenta cada mes con 444 millones de usuarios y previene alrededor de 3.500 millones de ataques de 'malwares' y cerca de 500 millones de visitas en páginas webs nocivas.  En febrero, las policías alemana y británica anunciaron el arresto de un británico sospechoso de estar iniciando un ciberataque contra los routers a domicilio gestionados por el operador alemán Deutsche Telekom. Este último, por su parte, bloqueó en noviembre de 2016 el acceso a internet a más de un millón de hogares alemanes.

Recientemente, Avast hizo una demostración de los peligros de este tipo de ataques, pirateando un router en una presentación en Estados Unidos. La firma modificó el firmware de un router para controlar un televisor, haciéndole repetir muchas veces un discurso del ex presidente estadounidense, donde Barack Obama decía que  aunque apaguen su televisor, el router lo encenderá y el usuario no podrá ver nada más que el discurso de Obama.

Asimismo, los ejecutivos señalan que  en caso de ocurrir, el pirata podría exigir un rescate, al igual que lo han hecho en la ola de ciberataques simultáneos de alcance mundial, que arremetieron contra más de 300 mil ordenadores en todo el mundo la semana pasada.