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Elecciones de Rector: tradición de participación

* La primera vez que fue electa la máxima autoridad universitaria fue el día de la formalización del proyecto de creación de la Universidad Austral de Chile en 1954, cuando 21 destacadas personalidades se reunieron en los salones del Club de La Unión y eligieron al Dr. Eduardo Morales Miranda como primer Rector.

Escrito por: Damián Munizaga P. – Periodista Relaciones Públicas UACh

Fotos: Archivo UACh

Pese a que la fecha de fundación de la Universidad Austral de Chile se asocia a la firma del Decreto Supremo del Presidente de la República el 7 de septiembre de 1954 –en el Salón Rojo de La Moneda–, que reconocía a nuestra Universidad y sus estatutos, la formalización de su creación se materializó alrededor de siete meses antes en Valdivia.

En esta ciudad, el 16 de febrero de 1954 en los salones del Club de La Unión, se dio cuerpo a la iniciativa, con la presencia de 21 personalidades que apoyaban de manera entusiasta la creación de una casa de estudios superiores para la zona sur austral del país. En la oportunidad fue electo Rector el Dr. Eduardo Morales Miranda.

Morales sería posteriormente ratificado en su cargo. En 1960, con la Universidad experimentando sus primeros años de vida y sorteando toda suerte de obstáculos, correspondía realizar nuevas elecciones. De entre los candidatos, el único que le hizo mayor competencia al Dr. Morales –quien resultó reelecto– fue el abogado Fernando Saelzer.

Tras la renuncia del Rector Morales se realizaron elecciones el 19 de junio de 1962. Allí saldría electo, con amplia mayoría, Félix Martínez Bonati, un joven profesor de 33 años que se desempeñaba en la Universidad de Chile y que se había graduado de doctor recientemente en Göttingen, Alemania.

Martínez Bonati gozaba de buenas relaciones con el Rector de la U. de Chile, Juan Gómez Millas, y con el filósofo Jorge Millas, ambos relacionados de una u otra forma con la UACh. En la elección de 1962, Martínez Bonati (113 votos) se impuso por sobre sus competidores: Rubén Oyarzún (33), Santiago Gaete (25) y Tomás Wilhelm (24).

Por entonces, los períodos que duraban las rectorías en el ejercicio de sus funciones eran de seis años. En consecuencia, 1968 traería una nueva elección que vino a ser el corolario de un tiempo de debates y discusiones del nuevo estatuto de la UACh. Dicho proceso había concitado el interés de profesores, funcionarios académicos y no académicos y de los estudiantes agrupados en la FEUACh, por una parte porque los nuevos estatutos consagrarían la ansiada autonomía universitaria, y por otra, porque se discutía sobre la pérdida de poder de los socios frente al cuerpo académico.

Dicho período coincidía, además, con los anhelos de reforma universitaria que crecían a lo largo de Chile, siendo la UACh, como universidad sui generis en el país, una de las pioneras en el tratamiento del asunto. Por descontado, 1968 fue un año de grandes movimientos –marcados por el signo de la juventud, aunque no exclusivo de dicho grupo etario– en todo el mundo: allí están las proclamas de los estudiantes de mayo en Francia, de México, y de la Primavera de Praga.

En definitiva, en reunión del Claustro Pleno del 28 de junio de 1968, fue elegido William Thayer como Rector de la Universidad Austral de Chile, en una elección que no tuvo más candidatos. La particularidad de esta votación fue la participación con derecho a voto de catedráticos, profesores, directores y alumnos delegados, consagrada en el nuevo estatuto.

Universidad intervenida

Hacia 1973 el clima social del país había impregnado todos los rincones. Disputas sobre la reforma universitaria y sobre la situación política nacional tenían a la UACh en estado de permanente discusión que llevó, entre otras cosas, a que a la elección de Rector se sumaría la de otras autoridades universitarias (primer vicerrector, vicerrectores adjuntos y secretario general) y que la votación se realizaría –nuevamente– con participación de la comunidad universitaria, esta vez bajo la figura del voto ponderado por estamento.

Como correspondía elegir al Rector y a otras altas autoridades, la elección se realizaría bajo la modalidad de listas cerradas. El proceso enfrentó al Rector Thayer, que encabezaba la lista A, con el Prof. Guillermo Araya, entonces Decano de la Facultad de Filosofía y Letras, asociado a la lista B. 

“El primero se definía como un programa académico y el segundo, de compromiso con el proyecto de la Unidad Popular. Ha sido la única elección de autoridades superiores hecha con la votación ponderada de profesores, estudiantes y funcionarios”, señala Fabián Almonacid, docente del Instituto de Historia y Ciencias Sociales de la UACh. La elección culminaría con una cómoda ventaja de la lista A, que obtuvo el 66,8% de la votación ponderada.

Tras el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973 las universidades chilenas fueron intervenidas por las fuerzas militares con el objetivo de ejercer un control político por parte de la junta militar. Perdida la autonomía universitaria y siendo los rectores designados por el gobierno, esta nueva situación echaría por tierra el grueso de los cambios producidos con la reforma universitaria.

La prohibición de realizar elecciones no sólo afectaba a las universidades en tanto instituciones de educación superior. Las organizaciones estudiantiles eran permitidas sólo si eran afines al gobierno militar, o bien, designadas por ellos. “En la UACh las primeras elecciones democráticas de centros de alumnos fueron en el primer semestre de 1983 y la de federación en octubre de 1984”, relata Almonacid en su Historia de la Universidad Austral de Chile.

Las elecciones tras la recuperación de la democracia

Así las cosas, no habría elecciones de Rector hasta 1990, con la recuperación de la democracia. Aceptada la renuncia del último Rector designado Juan Jorge Ebert (además, el único que no pertenecía al ejército, sino que era académico de la Universidad), a la elección de la máxima autoridad se presentaron dos candidaturas: las de los académicos Ítalo Caorsi y Erwin Haverbeck.

El primero vinculado a la UACh desde su puesta en marcha y el segundo, integrado como profesor desde 1961. Insólitamente, se produjo un empate a 236 votos para cada uno, debiendo realizarse una segunda vuelta el 1 de junio de 1990, en la que se impondría Haverbeck. Se recuperaba así una tradición universitaria menguada por la intervención de la educación superior.

Sobre la importancia de las elecciones de la máxima autoridad universitaria, Almonacid comenta que éstos procesos siempre han sido importantes para la comunidad, aunque con matices. “Algunas han sido vistas como un asunto de académicos, pero otras, como durante la Unidad Popular y tras el fin de la dictadura, han convocado a toda la comunidad universitaria”.

La segunda elección tras la recuperación de la democracia se realizó en 1994, a la que volvió a presentarse el Rector Haverbeck. Su competencia sería el destacado economista y ecologista Manfred Max-Neef, quien había logrado cierta notoriedad tras ser candidato presidencial el año anterior. Los impulsores de su candidatura a la Rectoría postulaban que la figura de Max-Neef, por su trayectoria y figuración nacional e internacional, sería provechosa para la UACh.

Con un 58,5% de los votos válidamente emitidos, Manfred Max-Neef se convertía en Rector de la Universidad Austral de Chile. Erwin Haverbeck, por su parte, alcanzó el 41,95% de la votación. Max-Neef sería reelecto en 1998, derrotando a Carol Pinto-Agüero y Fernando Medel. Dicho año, los estudiantes, funcionarios y académicos sin derecho a voto organizaron una consulta simbólica en la que se podía votar por uno de los tres candidatos, o bien por una “universidad democrática estamental”.

Para 2002, Max-Neef volvería a postularse, en un proceso que concitó amplio interés de la comunidad universitaria, realizando votaciones simbólicas tanto los trabajadores como los estudiantes, ambos por su propia cuenta. Es decir, dos votaciones simbólicas, además de la oficial, que se desarrolló el 11 de junio. Además de Max-Neef, participaban Carlos Amtmann, Juan Omar Cofré y Achim Ellies.

Como ninguno obtuvo mayoría absoluta, correspondió realizar segunda vuelta, que se llevó a cabo el 20 junio. En un estrecho resultado, se convertía en Rector de la Universidad Austral de Chile el Prof. Carlos Amtmann (51,74% de los votos), quien había sido Decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades y, en sus tiempos de estudiante, presidente de la FEUACh.

En la actualidad

En el período institucional más reciente, en 2006 la carrera por la Rectoría enfrentó a Víctor Cubillos, de la Facultad de Ciencias Veterinarias, con Germán Campos, de la Facultad de Medicina. Cubillos saldría electo con 242 preferencias, equivalente al 53,07%. El médico veterinario y ex Decano de su Facultad sería reelecto en 2010, año en que no fueron inscritas otras candidaturas.

El Dr. Óscar Galindo Villarroel, actual Rector de la UACh, se enfrentó en 2014 a los docentes Ernesto Zumelzu, Juan Omar Cofré y Jorge Sommerhoff. Debido a los resultados, correspondió nuevamente realizar un ballotage, en el que Galindo (ex Vicerrector Académico y ex Decano de Filosofía y Humanidades) superó a Zumelzu con una estrecha ventaja.

Como puede verse, las elecciones de Rector en la Universidad Austral de Chile son un hito relevante en la construcción de nuestra historia institucional. Algunas veces estos procesos concitaron mayor interés de la comunidad universitaria; en otras, dicha preocupación y participación se contrajo.

Sin embargo, la historia da cuenta de una comunidad que ha tenido grandes debates e implicación en este importante proceso, relevando su compromiso con el desarrollo de la Universidad y su inclinación, desde distintas miradas, orientada a pensar el futuro de este proyecto universitario que este año celebra su aniversario número 64.