Las Mejores Prácticas de MFS están orientadas al nivel de supervisión dentro de la empresa, mientras que a través de la forma de Guías de Campo y elementos audiovisuales, estas mejores prácticas llegan al nivel de operador con un objetivo de capacitación, para así garantizar la correcta aplicación de las actividades silviculturales.

 

 

Debido a la importancia que implica este esquema normativo en la implementación del MFS, es que debe existir un proceso antes de la formulación, que integre los diversos actores sociales involucrados y considere el análisis y opinión de cada uno de ellos respecto de la propuesta. Este proceso de socialización es crucial para que las Normas de MFS resultantes, consideren las necesidades de todos los sectores en un contexto acorde a la realidad del país.

 

 

Este esquema normativo debe responder ante cambios en los valores de los ecosistemas forestales para la sociedad, cambios en la tecnología y nuevos conocimientos emergentes, por lo que debe considerarse una revisión y retroalimentación de información nueva, asegurando así la vigencia de las Normas de MFS y el consiguiente sistema de implementación a través de las Mejores Prácticas de MFS y Guías Conservación de Componente ambiental.

En la actualidad, la Propuesta de normas de MFS, así como también el conjunto de Mejores Prácticas de MFS, las Guías de Conservación de componente ambiental, y las Guías de Campo, han servido de referente para la implementación de estándares en la empresa.


Este trabajo fue posible gracias al financiamiento FONSIP-CORFO, proyecto PF-25

Documento Completo (PDF)

Guía de Campo BMP


 

  Página anterior