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WhatsApp está dando un ultimátum a sus usuarios para mantener sus cuentas.


El 8 de febrero es la fecha límite para aceptar las nuevas condiciones y compatir sus datos personales con Facebook, controlador de la herramienta de mensajería.

En diciembre de 2020, la Federal Trade Commission (FTC) y 46 estados de los EE.UU. han presentado casos antimonopolio contra Facebook, lo que podría conducir a separar WhatsApp, Instagram y Facebook. La llegada de Joe Biden como presidente aumenta la probabilidad de una acción tan drástica, similar a la que el presidente William Taft hizo con la Standard Oil de Rockefeller en 1911.

Sin embargo, el dueño de Facebook, dueña de la aplicación, se ha comprometido desde 2018 a migrar todas las redes del grupo, WhatsApp, Messenger, Facebook e Instagram, a una única plataforma de software, obligando con ello a los usuarios a aceptar que sus datos sean compartidos por todas sus redes. De ahí el ultimátum del 8 de febrero, al riesgo de reforzar el caso de la FTC.

Actualmente WhatsApp ya recoge nuestros números de teléfono, los que guardamos en nuestras libretas de direcciones, nuestros perfiles, nuestras fotos de perfil y las fechas de uso. WhatsApp podrá hacer un uso comercial de estos datos, lo que ningún operador telefónico hasta la fecha, Entel, WOM y otros, han podido.

Con el intercambio de datos entre WhatsApp y Facebook, iremos mucho más lejos. Por ejemplo, un elemento de la estrategia de Facebook es utilizar WhatsApp como aplicación de pago. Ahora está probando esta funcionalidad en Brasil. Los consumidores aplaudirán la conveniencia, pero, de acuerdo con lo que WhatsApp le informó a Apple Store, la mensajería se reserva el derecho de almacenar adicionalmente las compras realizadas, información financiera, lugar de compra y otros datos de uso.

Así, Facebook podrá calificar, para uso publicitario, el comportamiento real del consumidor y, mañana, podrá construir puntajes de crédito. Este es un paso que ya se ha dado en China, por lo que los reguladores chinos tomaron medidas. Según los expertos, Chile debe seguir el ejemplo y el regulador ya debe darse prisa.

Una primera medida es la protección de los datos personales, siguiendo el ejemplo de la legislación RGPD decidida por la Unión Europea. Ahora parece suficiente para evitar que el ultimátum de Facebook se aplique a los ciudadanos europeos. Sería interesante que el Congreso chileno fuera más rápido en estos temas.

En segundo lugar, el público chileno tiene los medios para reaccionar, ya pueden adoptar un servicio de mensajería diferente. Por ejemplo, Signal, una mensajería lanzada en 2015, que funciona de manera muy similar a Wikipedia o Firefox: propiedad de una fundación, sin fines de lucro y con código fuente abierto; además, utilizando las últimas técnicas criptográficas. O también otros. Tener un solo servicio de mensajería le permite capturar completamente el efecto de red, si todos adoptan la misma red. Pero nunca es prudente confiar en un solo proveedor.

La migración es técnicamente fácil, pero difícil en la práctica, ya que hay que persuadir a sus interlocutores más comunes de que también muden. Razón de más para hacer esto lo más rápido posible, para no estar atado de pies y manos de Facebook.

Fuente: www.elmostrador.cl