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¿Eres adicto a la tecnología?


Claramente las nuevas tecnologías han cambiado nuestra forma de vida y han aportado en forma positiva a nuestro trabajo y estudio, sin embargo, en algunos casos el uso de los dispositivos nos ha cegado de tal manera que se ha convertido en un nuevo tipo de adicción: la adicción a la tecnología.

La adicción a la tecnología es un trastorno del comportamiento de las personas provocado por el uso abusivo de los dispositivos tecnológicos con pantalla (ordenadores, móviles, tablets, consolas...). Este abuso acaba creando una necesidad psicológica y física de utilizarlos, por lo que las personas adictas, si están alejados de sus dispositivos, se sienten ansiosos, perdidos, tristes, inquietos... e incluso pueden llegar a experimentar situaciones de violencia. Es decir, que padecen síndrome de abstinencia de una forma muy parecida a las personas adictas a las sustancias.

Este problema supone, para quien la sufre, la sustitución de la vida real por la vida digital. Por lo tanto no solo es que necesiten utilizar los dispositivos tecnológicos en todas partes sino que se relacionan a través de las pantallas y se crean una identidad digital que es la única válida para ellos.

En muchas ocasiones, los adictos a la tecnología necesitan la aprobación de la comunidad para sentirse realizados, lo que se traduce en tener muchos likes, muchas visualizaciones o muchos comentarios... Esto significa que el poco tiempo que pasan sin utilizar la tecnología lo emplean pensando en cómo mejorar su desempeño, por ejemplo en cómo subir de nivel en un videojuego, cómo obtener más seguidores... Además, los adictos suelen desarrollar una o varias patologías relacionadas, tanto físicas como mentales.

Sin embargo, lo expuesto no quiere decir que las tecnologías sean malas, de hecho, los beneficios son muchos, pues en primer lugar, permiten estar interconectados para poder construir y mantener relaciones personales a distancia, lo cual favorece, además, el intercambio cultural y el sentimiento de comunidad internacional. Nos permite acceder a un nivel de información mayor y así saber lo que está ocurriendo en el mundo. Posibilitan tener acceso a productos que de otra forma no podríamos obtener, como por ejemplo productos culturales de otros países.

A través de la tecnología se puede obtener lo que necesitamos de forma muy rápida y precisa, además de facilitar muchas tareas cotidianas, ya que se puede mandar y recibir información instantáneamente, compartir archivos, manipularlos en grupo, mantener reuniones con compañeros que no están en el mismo espacio físico, modificar documentos sin tener que empezar de cero, pedir certificados sin salir de casa, buscar trabajo, pagar recibos... es decir, que vuelven el mundo más eficiente.

Para evitar la adicción es necesario controlar su uso. Para ello, lo mejor es fijar franjas horarias de desconexión o un uso máximo de las nuevas tecnologías al día, por ejemplo, tres horas. Asimismo, es esencial tener algún hobbie no relacionado con la tecnología con el que ocupar el tiempo libre y que impida que caigamos directamente en manos de los dispositivos: leer, hacer deporte, pintar...

También es importante no ir con los dispositivos a todas partes, y sobre todo, es importante no dormir cerca de los dispositivos, ya que podemos caer en la tentación de utilizarlos durante la noche. Otra fórmula para controlar la adicción es desactivar las notificaciones de las aplicaciones que tengamos instaladas, ya que estas harán que queramos entrar a ver de qué se trata. Finalmente, es necesario tener compañías positivas que nos incentiven a salir y a vivir la existencia verdadera y no solo aquella digital.

Fuente: www.universia.net