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Casi un tercio de la población chilena ha sido víctima de un ciberataque en lo que va del año


Regiones como la Metropolitana, Biobío, Valparaíso, Antofagasta y Los Lagos son las más afectadas durante el presente año.

Directora de DTI señala que la tendencia es a estar conectados, por lo que es muy importante tener antivirus adecuados, y estar alertas a acciones que generen desconfianza y llamen la atención.

Un estudio de la empresa de seguridad Kaspersky Lab ha revelado la gran cantidad de ataques cibernéticos a los que están expuestos los usuarios chilenos, así como los peligros latentes del llamado "internet de las cosas". Se indica en el estudio que un 34,2% de víctimas, es decir casi cinco millones de internautas, recibió 127 ataques promedio de malware, unos 15 mensuales. La mayoría de los incidentes se produjo mientras los usuarios estaban conectados a internet (19,6% de los casos, o dos millones y medio de personas), seguido del uso de USB y fuera de línea (14,6%, más de dos millones de personas).

Las regiones que han sido afectadas con el más alto número de ataques son, en primer lugar, la Región Metropolitana con 72%, seguida por Biobío con 12,3%, Valparaíso con 11,6%, Antofagasta con 7% y Los Lagos con 6,6%.

De acuerdo a Kaspersky Lab, en los 6.754 aparatos protegidos en Chile por el software de Android, se bloquearon 5,2 ataques de malware en promedio. Y de 20 amenazas detectadas, un 40% correspondió a ransomware, mientras que un 30% a robo de información.

Según han explicado los expertos, este alto número de ataques se debe en gran parte a los malos hábitos de los usuarios, quienes normalmente usan software piratas que no garantizan estándares mínimos de seguridad. Otra causa es el acceso continuo a sitios web asociados a la reproducción de películas y pornografía", asegura Dmitry Bestuzhev, de Kaspersky Lab.

Internet de las cosas
Un acápite importante en el estudio es el que se refiere al Internet de las Cosas, donde se observan peligros que son latentes. Aquí se involucran todos los dispositivos, que en su mayoría son del hogar y que están conectados a la red. Destacan monitores de bebés y cámaras de vigilancia con sensores. Los hackers pueden encontrar cámaras conectadas que olvidan ser apagadas mediante un buscador, ingresando a la transmisión desde cualquier lugar del mundo. De esta forma, es posible visualizar cámaras de vigilancia con sensor de movimiento y altavoz utilizadas por los padres para estar pendiente de sus hijos, pudiendo mover las cámaras, capturar imágenes y hasta hablar por ella.

También las cafeteras con temporizadores, conexión Wi-Fi y Bluetooth. Aunque pareciera inofensivo, un conocedor de estos sistemas puede hacer un reconocimiento de la red y realizar un movimiento lateral a otros dispositivos, así como controlar la máquina a distancia y alterar las dosis de café, leche o azúcar predeterminadas por el usuario. En cuanto a los edificios inteligentes, controlar la luz, calefacción, aire acondicionado o accesos con el smartphone pueden ser hackeados desde afuera a través del llamado BMS (Business Management System), una caja similar a los routers.

El estudio pone atención también en los servicios de taxis y viajes compartidos cuyas administraciones poseen terminales en smartphones para registrar al pasajero, localizarlo o determinar su ruta, que pueden ser atacados y convertirse en puertas de entrada al sistema operativo. A través de él puede obtenerse información sobre los sitios de destino habituales del pasajero, así como sacar fotos y escuchar sus conversaciones. Lo mismo ocurre con las máquinas de dosis de medicamentos en hospitales, donde es posible que un hacker ingrese, tanto a los historiales médicos de los pacientes, como al sistema que entrega las dosis médicas predeterminadas en las máquinas conectadas al wi-fi.

Los ejecutivos del estudio señalan que mientras más conectados estemos, más amenazas recibiremos, sobre todo considerando que muchos objetos de la vida cotidiana funcionan actualmente a través de redes de Wi-Fi. Cuando los objetos están conectados a la red, se abre una brecha enorme de la seguridad de nuestras vidas y se convierten en puertas de entradas para cibercriminales, señala el ejecutivo.

Nadja Starocelsky, Directora de DTI comenta que efectivamente la tendencia es a la conexión de la mayoría de los dispositivos y ello obliga a que el usuario adopte medidas para evitar vulnerabilidades. Por ello es muy necesario usar antivirus apropiados y estar atentos a cualquier acción extraña o que genere ciertas desconfianzas.

Aquí la sugerencia es clara, es importante ser conscientes de estas amenazas y no bajar nunca la guardia; saber que los ataques cibernéticos se pueden producir en cualquier momento y que estar alertas será clave para frenar el actuar de los ciberdelincuentes.