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Era digital plantea coexistencia de Bibliotecas y repositorios digitales


Con los avances en tecnologías de información, no hay área que se escape a sus efectos. Una de ellas es la de las bibliotecas presenciales, que por años se han constituido como lugares funcionales para estudiar.

Junto con la proliferación de los repositorios digitales, tan comunes y accesibles por todos, existe el temor de que se eliminen las bibliotecas tal como las conocemos. De hecho, se cree incluso que con ello, se eliminarán muchos puestos de trabajo. Pero los investigadores señalan que no es tan así.

De acuerdo a lo especificado en el Horizon report: 2017 library edition del New Media Consortium (NMC) que explora las tendencias de las bibliotecas en la era digital, lo que se espera es que los repositorios digitales coexistan con las bibliotecas. Claramente, la expansión de los repositorios digitales facilita el acceso a la información para los estudiantes. En la actualidad, nadie duda que la información es el recurso más importante con el que se puede contar. Pero al mismo tiempo, el de más fácil acceso: basta con un par de clics para acceder a todo tipo de materiales en línea, con los que estudiantes y profesionales pueden aprender de la temática que deseen.

Nadie dudaría que los repositorios digitales representan una amenaza para las bibliotecas, sin embargo, este impacto trae tanto amenazas como oportunidades, y no implica un reemplazo. De hecho, la realidad demuestra que ambos tipos de espacios pueden coexistir.

Para ello se hace necesario que las universidades, en su propio proceso de adaptación a la era digital, contemplen acciones necesarias para lograr que sus bibliotecas permanezcan actualizadas a la época moderna. Su finalidad debe ser la misma que antes de la llegada de las nuevas tecnologías: acercar los libros y la información a los estudiantes; pero debe cambiar la forma en que esto se realiza.

Es muy necesario, señalan los expertos, que los repositorios de información lleguen a toda la comunidad educativa y no sólo para los estudiantes de las propias instituciones. Con ello, sus estudiantes se sentirán más a gusto, comprendidos y contemplados por las políticas de la universidad.

El repositorio digital facilita que diferentes estudiantes puedan compartir sus materiales digitalizados con el resto de la comunidad. Resúmenes, tesis y tareas de investigación pueden así sumarse al listado de materiales del centro.

Para lograr esta coexistencia, la difusión de materiales mediante los repositorios digitales debe ser total, de tal manera que no haya restricción o limitantes para acceder a ciertos materiales. Las prácticas que limitan el acceso a estos, haciendo que ciertos elementos sólo se encuentren disponibles de manera presencial generan precisamente lo contrario a lo que se busca transmitir con la digitalización de los materiales de estudio.

Aceptar este cambio de mentalidad puede no ser sencillo en las primeras instancias, pero hacerlo será inevitable para impulsar las bibliotecas universitarias presenciales en la era digital.

Fuente: www.universia.cl